Relato
En el auditorio Alfredo Krauss se representaba la «Flauta Mágica» de Mozart. Aquel lugar estaba repleto de un público ansioso por escuchar la voz de la cantante principal, la cual entonaba unas melodías capaces de hacer olvidar los problemas de cualquiera. Pero nadie podía imaginar lo que iba a pasar a continuación.
El telón subió poco a poco dejando ver a una mujer de treinta años aproximadamente, llevaba un vestido de gala y joyas fabricadas con oro y diamantes. En cuanto empezó a cantar, los espectadores no pudieron sentir nada más que la espléndida música que sus oídos percibían.
De repente, todas las luces y focos del auditorio se apagaron, dejando al lugar en una oscuridad completa y a los espectadores con una gran sorpresa que no tardaría en convertirse en pánico. Poco a poco, la luz volvió a iluminar la estancia. Cuando se pudo ver con claridad, el público descubrió que la cantante se había desplomado sobre el escenario y estaba completamente inconsciente. O eso era lo que parecía.
Todo sucedió muy deprisa. Los trabajadores del auditorio llamaron a una ambulancia, que acudió en un corto periodo de tiempo, mientras que el público salía escandalizado del edificio. La cantante fue introducida dentro de la ambulancia y se alejó de allí…
Ya dentro, la cantante se dio cuenta de que la ambulancia había recorrido varios kilómetros desde el auditorio y despertó de su trance fingido, pues el desmayo había sido una mentira desde el principio. Se quedó pensativa unos instantes y recordó toda su historia. Nació en una familia célebre por sus aportaciones al mundo de la música. Durante toda su vida, sus familiares habían deseado que ella fuera cantante o compositora como ellos, justo lo contrario a como la joven veía su futuro.
Estuvo varios años planeando cómo escapar de la vida que ella no había elegido. Cuando empezó a haber cortes de electricidad por toda la región, vio la oportunidad perfecta y no la dejó escapar.
Fue un gran alivio para todos saber que la cantante estaba bien y no tenía ningún problema de salud grave, pero los médicos no se explicaban el porqué del desmayo, y ella tenía miedo de que se desvelara su secreto. Por suerte, los médicos lo atribuyeron a una bajada de tensión y no sospecharon nada. Mientras tanto, la cantante se preguntaba si debía continuar con la ópera o abandonarla. Aquella decisión era solo suya, y por primera vez en toda su vida, se sintió libre.
Publicar comentario